domingo, 17 de julio de 2011

Maldita sea mi obediencia.

            “Un diamante en bruto. Pero diamante al fin y al cabo. Y de excelente calidad, con un brillo azul, iridiscente, latente en tu interior… Habrá que tallarte, pulirte, limarte… Poco a poco, con cuidado y mucha, mucha paciencia.”

            Esas palabras me las dirigió mi Señor al poco de conocerme. Yo, tan vainilla y tan desconocedora del mágico mundo de tonos canelas. Y así fue. Poco a poco, con mucha paciencia y no menos descalabros…, mi Señor me fue haciendo Suya. Cayeron mi rebeldía, mi impaciencia, mis desplantes, mis enfados y arrebatos… Mis límites. Todo fue tornándose del color de Su Sonrisa.

         Ahora recuerdo cómo fueron mis inicios como Su sumisa. ¡Me costaba tanto obedecer! Nada sabía aún de la belleza que entrañan la entrega, la confianza, el intenso Amor que iban brotando y ocupando todo mi ser. Empecé a descubrirlo, a la vez que cuanto más Suya era, más completa me hacía. Al principio resultaba fácil obedecerLe. Sus Órdenes eran claras y concisas, y cada nueva sensación que iba sintiendo resultaba aún más placentera que la anterior. Pero no sólo Le estaba entregando mi cuerpo, no. Le estaba entregando mi mente, mi alma, y toda mi vida. Hasta que surgieron mandatos que no me resultaban placenteros, y la rebeldía volvía a enseñar, desafiante, sus dientes. Y a cada nuevo obstáculo, con Su Mirada,  con Su sola Mirada ataviada con galas de paciencia y amor y perdón, yo iba dejando atrás mis miedos y reticencias. Y volvía a ser inmensamente feliz en Sus Manos. Aprendí a ser objeto de Su Placer y no del mío, a disfrutar por el inmenso Honor que me concedía haciéndome Suya.

            Llegó el momento en que supe que era Suya, que había sido Suya desde siempre… Incluso desde antes de conocerLe. En este punto, ya sabía que nada había que mi Señor pudiera pedir y que yo pudiera negarLe. A veces me encontraba nadando en ensoñaciones... Pensaba que no podrían existir Órdenes que inmediatamente, nada más nacer de Sus Labios no se fuesen a convertir en mis más apasionados deseos. Incluso en todo aquello que podría suponer ir en contra de todo lo que, hasta que pertenecí a mi Señor, era para mí impensable siquiera. Estaba formada a Su Imagen y Semejanza. Completa, pulida, moldeada según Sus Deseos. Hecha por y para Él. Sus Manos, Su Sonrisa, Su Orgullo… Su Esencia y Su Poder estaban en mis venas… Él formaba parte de mí, viviendo en mi interior y dándome la vida.

            Y entonces, con el estruendo que forma una avalancha, destrozando todo a su paso, mi Señor me pidió algo. Lo peor que puede un Amo pedirle a Su esclava. Algo que, por supuesto, jamás pude siquiera imaginar. No lo hizo de una forma explícita, no… Pero Sus Indicaciones no dejaban lugar a dudas.

            Me pidió que Le abandonase.

           Renacieron en mí, de una forma virulenta, mi rebeldía, mi inconformismo, mis ansias de batallar, mi negación… Incluso estuve a punto de perder la cordura.

            Pero obedecí.

            Le abandoné. Me marché. Me fui lejos de Él.


            Vacía, sin nada que ganar y nada que perder, tengo que seguir. ¿Todo lo perdí? No. Queda en mi interior el aroma de Su Recuerdo.

10 comentarios:

laprincesa{Celta} dijo...

No sé que decir...me ha impactado. Que duro...

Me llega todo lo que escribes, no sé si por la forma, el sentimiento...me alegro de haber encontrado este lugar.

Un beso medussa de esta princesita.

althea dijo...

Cuanta razón tenia... eres un diamante entre miles de cantos rodados, que triste que no supiera guardarte como un valioso y raro tesoro, solo en un rapto de inconsciencia se puede ser tan desprendido como para perder tanta belleza.

Para una sumisa ninguna orden es mas dolorosa y cruel que esa... quien lo vivió lo sabe.

Ya sabes que te quiero.

Besos brujita mía

medussa dijo...

Dulce princesita... Quien se alegra soy yo...

Alegría y emoción al ver que compartes conmigo este intenso sentir. Y como bien dices... Cuando caemos, o incluso peor, cuando nos empujan o nos tiran, nos levantamos. Y aún así no perdemos la sonrisa.

Un beso grande. Muchas gracias


Querida althea... Ambas sabemos bien lo duro que puede llegar a ser. Pero también sabemos que vuelven los días de vino y rosas. Esa belleza siempre permanece con nosotras.

Muchas gracias mi preciosa niña.

Besos y abrazos para ti.


medussa

akari dijo...

Quiero felicitarte por tu blog,por tu valentía,por el sentimiento que hay en cada "beat" pulsado que conjugas en este rincón de esperanza y candor,por tu mirada única de mujer libre.

Un Abrazo

Anónimo dijo...

Precioso blog "medussa" verdad y sentimiento no hace falta más que "eso" para prender la llama que aviva el fuego secreto del supremo poder,te dejo un fragmento del poema "por mucho que nos duela" de Olga Orozco "¡Hemos andado juntas tantos años bajo estas pavorosas ruedas fulgurantes esperando un milagro!
Ahora donde quiera que estés está el milagro:
ésa es “la tierra de ninguna parte, tu verdadera patria”.
Allá está la flor de oro, la corona de luz,
el corazón secreto de la joya que late con tu corazón y alumbra las tinieblas.
No mires hacia atrás.
Asciende, asciende hasta perdernos de vista como a las migraciones de este último otoño,
como a los huesos que se disgregan en la playa.
Y olvídanos junto a la loza rota, los calendarios muertos, los zapatos;
olvídanos tiernamente, con esa fervorosa obstinacion que tú sabes,
pero olvídanos, por mucho que te cueste,
por mucho que nos duela todavía." Olga Orozco

Besos con sabor a mar.

akari

althea dijo...

Precioso akari, mil besos para ti princesa oscura.
Yo también quiero dejarte un poema, ya sabes cuanto me gustan...

¡Oh, deseado!
Cuánto amor profanado para hallarte,
cuánta fábula escrita sobre ruinas,
y el dolor clausurado en roca viva
para sellar tu fuga innumerable.

Pero fuiste
huella en el viento,
mediodía de tinieblas,
en el centro de la hoguera lodo y ceniza,
en la súplica del agua prólogo de fuego,
a la hora del dolor
medianoche de lobos.

Hasta que fui anulando tus escapes,
tus pasos hacia atrás,
tus negaciones,
levantando piedra a piedra la mazmorra
donde amurar la obsesión de tu vigilia.

Y ahora que,
total ya mi albedrío,
deshaces tu falacia de imposibles,
farsante de la hora qué poca cosa entregas:
desolación y hastío bajo ensayada máscara.
Tendrás que regresar a la nada, cuando eras
apenas bella fábula
y enigma de algún sueño.

Flor Alba Uribe

Besos

laprincesa{Celta} dijo...

Tienes un regalito en mi blog, porque lo mereces y porque me apetecia mucho...besosssss

Anónimo dijo...

Grandioso althea,gracias por compartir el arte que combate la mediocridad del mundo.

Kisses for you darling :)

medussa dijo...

Queridísima akari... Cuánto me alegra tu visita; como siempre vienes con los bolsillos llenos de hermosas palabras... Esta vez rimadas.

Y como siempre, justo las más oportunas.

Un besazo enorme, querida amiga.


¿Y a ti qué te digo, sublime althea? Estoy de acuerdo con el comentario "anónimo".

Un beso y un abrazo.


Otra vez gracias por tu regalo, princesita hermosa.

Más besos para ti.

medussa

Anónimo dijo...

qué amables recuerdos trae la brisa,
en esta noche salada
perfumes de mar,cantos de aves extrañas y pasajeras
sirenas de los océanos,estrellas y caballitos de mar
mujeres de agua,mujetes de sal
mujeres de misterios y silencios de Luna
de colores brillantes,de perlas y caracolas
de olas y espuma de mar.

medussa,althea
Feliz verano preciosas
akari

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